martes, 3 de mayo de 2011

FABIÁN




PRESENTACIÓN

Los países de América del Sur son por excelencia exóticos y misteriosos, podríamos decir que en cada recodo de los caminos hay una historia por rescatar, un cuento por contar, misterios sin describir, sucesos inéditos, que hasta las grandes piedras en las alturas nos relatan algún suceso misterioso acontecido hace ya algunos millones de años.

En esta oportunidad daremos a conocer la vida, hasta cierto punto misteriosa de nuestro amigo Fabián; así se llamaba y así lo llamaban.

Han pasado más de cincuenta años que de un pueblo de la costa al sur de Lima a 400 km llamado Palpa, año a año en los meses de Diciembre a Marzo, meses de vacaciones, al producirse las lluvias en las partes altas de las cordilleras, los ríos “crecen” su caudal aumenta, por lo que se producen desbordes, causando grandes perjuicios a la agricultura y en algunos casos a las ciudades por donde va su curso, por lo que no es raro enterarnos por los medios de comunicación de desastres, año a año esto es como la gripe en invierno, dirían nuestros abuelos.

LA CASA HACIENDA

El caso es que de verano en verano viajaba al interior cuesta arriba, llegando a un pueblo de Ayacucho, llamado Ailapampa, a unos 2000 metros de altura, cuyas casas se alineaban en unos 800 metros a un solo lado, pues al frente se encontraban las “tapias” paredes altas de adobones, de 2mts de alto por 3 de largo, surcando huertas de propiedad de alguno de los residentes del lugar.

Existía una construcción de una casa hacienda de dos plantas, de propiedad de Don Francisco Degregori Chiessa, emigrante italiano, de los años 1800, construcción de paredes altas de adobones, según comentaban los lugareños, la que en su parte alta (segundo piso) tenía 8 cuartos (dormitorios) de 5mts de fondo por 4mts de ancho, teniendo un corredor cuyo piso era de madera, 2.50 mts de ancho, circundando por una baranda tallada de 1.30 mts de alto, dando seguridad en la planta baja (primer piso) un corredor amplio con pisos de madera, una baranda circundaba el corredor, una escalera de peldaños anchos y amplia daba al segundo piso, pegada a la pared que limitaba la casa, al otro extremo, una cocina amplia, con fogones a carbón y otro a leña, al extremo construcciones con cuartos amplios donde se guardaban los aparejos y monturas, riendas y otros implementos para los animales de carga y los caballos, a un extremo la puerta de ingreso, bastante amplia, que nos llevaba a un corral de más o menos unos 3000 mts2, donde pernoctaban las reses, equinos y vacas lecheras.

A todo lo largo, al frente de la casa principal, cruzando, un patio totalmente empedrado de unos 50 mts de ancho por 100 mts de largo, circundando toda la construcción mencionada 5 cuartos de un solo piso cuyas paredes no tenían menos de 5 mts de alto, que terminaban colindando en un portón que era por donde se podía ingresar a la gran casa, era un arco a 4mts de altura por 3 mts de ancho, toda esta arquitectura estaba techada de calamina, por lo que destacaba sobre todas las demás, al costado de la casona existía un amplio terreno, aplanado, de unos 3000 mts2, que servía para reuniones de diferente índole, festejos, misas, carreras, deportes propios del lugar y existía una escuelita para los niños del lugar. Todo el paisaje estaba rodeado por una cadena de cerros (brazo de la cordillera) llenos de vegetación, plantas de regular tamaño, propias del lugar, los cerros eran boscosos y de tupida vegetación con una altura de más de 1000 mts.

Las noches como en todo lugar donde no hay luz artificial, eran bastante oscuras, sólo cuando se intensificaban las lluvias los truenos y relámpagos ensordecían a los lugareños y se iluminaba el cielo, con la luz de los rayos y relámpagos, al costado de las casas existía una “Cangana” de lecho profundo por donde bajaban las aguas desde las alturas cuando arreciaban las lluvias, no era sino un río, cuyo cauce está marcado con profundidad en el cerro por donde bajan las aguas en caída libre de por lo menos 800mts de altura, hasta llegar al cauce del río que en muchos casos va tomando el nombre de su origen (Llauta) y luego el de la provincia por donde pasa, hasta llegar al mar para este caso se le denomina el río Palpa.

EL VIAJE Y AILAPAMPA

Es así como luego de cabalgar desde la ciudad de Palpa el primer día sólo se llegaba hasta un lugar llamado Tambo, donde las bestias descansaban y los viajeros también, que luego de haber cabalgado por esos caminos sólo para cabalgaduras llamados caminos (de herradura) muy accidentados por cierto, cruzando (vadeando) las aguas del río en dos oportunidades hasta llegar al lugar llamado Tambo, en muchos casos con mucho riesgo, cuando el cauce estaba cargado de agua o las lluvias habían arreciado en la sierra, aumentando el caudal del río, habían trabajadores del lugar que según decían eran conocidos por cruzar las corrientes de los ríos, llevando de la rienda a las acémilas dando mayor seguridad en el cruce, generalmente eran contratados cuando se trataba de damas o ancianos. Como decían, eran capaces de cruzar fuertes corrientes, con el agua al pecho, sin caerse, ni ser arrastrados por las aguas (se debe considerar que el fondo era pedregoso y accidentado).

Debo agregar que en una de estas oportunidades que teníamos que cruzar (vadear) el río, el volumen de agua era mínimo, pues las lluvias no habían comenzado aún, tendría 8 años y como es natural por ser resbaladizo el piso (las piedras) se prefirió apearse y dejar que las acémilas lo cruzaran sin peso y nosotros a pie, había que cruzar una pequeña corriente de agua, dando un salto de una piedra a otra, bastante voluminosas ellas y planas, lo que daba seguridad de poderlo hacer, supongo que por mi corta edad titubeé un poco y mi tío, Amadeo Degregori se llamaba, me tomó de los pies y de la ropa por la espalda y con voz sonora me dijo: agárrate; y meciéndome me lanzó, cayendo al otro lado, parado y seguro, ante los gritos de desaprobación de mi tía y primas, dijo: los muchachos son como el gato, siempre caen parados; y seguimos en nuestro curso y así eran más o menos 14 horas de viaje a caballo que se hacían en dos jornadas, pues se consideraba a las niñas y a mi tía, la esposa de mi tío que por cierto sentían el viaje mas que los varones y de noche era demasiado riesgoso continuar por lo accidentado del camino.

FABIÁN

Es así como se llegaba a la localidad de Ailapampa donde Fabián era un personaje singular, pues su caminar era lento, siempre acompañado de un palo (báculo), más alto que él, bien le servía como bastón, como para espantar algún animal que se le cruzara en el camino. Tenía una talla impresionante: 1.90 mts, pues siempre vestía un abrigo oscuro que lo hacía ver más alto y algo misterioso, vivía en una choza solitaria a unos 200mts en la falda de uno de los cerros de donde bajaba muy temprano en busca de alimentos, leche, queso, papa y cuanto las personas de buena voluntad pudieran brindarle, pues sostenía que él era el guardián de la zona y estaba para cualquier servicio de urgencia.

En muchos casos era un agorero en anuncios de acontecimientos, de enfermedades y hasta de muertes próximas de seres humanos o animales, decían que era bastante acertado.

Contaban que en una noche oscura, bajo de las alturas un puma hambriento que él logró reconocer y ante los ladridos de su perro Filpo, pudo verlo, siguiéndolo en su bajada hacia las casa y éste ingresó a una de ellas, ante el balido de una oveja pequeña que había perdido a su madre y la estaban amamantando, dentro de la casa, de inmediato sintió gritos, soltó a su perro que lo llevaba agarrado del collar, ingresando al recinto encontrando a la fiera presta a atacar a dos señoras que cubrían a la ovejita y el perro Filpo que ladrando hacía que el puma no embistiera, Fabián poniéndose entre las mujeres y la fiera con su perro Filpo al costado, Fabián enfrentó al puma, tomando la linterna con la que se alumbraban en la casa, la movía de un lado a otro, estirando el brazo de tiempo en tiempo para acercarla a los ojos de la bestia, ésta lanzó un terrible maullido, dio media vuelta y se fue hacia las alturas (es de suponer que la fiera entendió que la linterna era fuego, que podía quemarla) y así el prestigio de Fabián fue creciendo.

EL FANTASMA




Pues dicen que en una de esas noches lúgubres en que venía a hacer sus rondas nocturnas vio un bulto que parecía de un hombre sentado sobre una piedra, lucía vestimenta de militar, con una capa corta y que él se acercó, tratando de identificarlo lo tocó con su bastón, sintiendo que el bastón no encontraba resistencia corporal, volteando le preguntó con voz misteriosa: ¿Dónde está el general San Martín?; desapareciendo, mezclándose con la oscura noche, sintiendo Fabián un frio penetrante.

Contando esto a los lugareños comentaban que ya a otros se le había aparecido el mismo militar preguntando siempre por el General San Martín y como es natural se daban una serie de interpretaciones como que era un militar de grado que había muerto en soledad.

SALVANDO VIDAS

En una oportunidad, Fabián había tenido una intervención fortuita y hasta heroica decían los pueblerinos, pues como era costumbre las señoras del pueblito bajaban hasta el río a lavar sus ropas y así fue como una de las hijas que ayudaba a su mamá a lavar ropa, una chica de unos 14 años, cayó a la corriente y fue arrastrada, logrando ella llegar a un islote, que se encontraba casi al centro del río, desde donde desesperada pedía, llorando que la ayudaran, las señoras que presenciaron este hecho, gritaban pidiendo ayuda, siendo escuchadas por algunos lugareños que pasando la voz en el pueblo, llamaban a Juan a Pedro, Eustaquio, Ruperto, jóvenes que podían ayudar pues el brazo de agua que había que cruzar tenía mucha fuerza y el caudal por el otro lado era mucho más fuerte, todos se acercaban y temían entrar al agua, otros amarrados por la cintura lo intentaban y fueron arrastrados por la fuerza del agua.

Fabián y su perro Filpo se acercan al lugar del accidente y decide ingresar al agua con su bastón, tentaba el fondo e iba avanzando contra corriente, de costado, muchos lo miraron con incredulidad y hasta con sorna, les fue cambiando el semblante al ver que firme y sereno seguía avanzando, y su perro Filpo no dejaba de correr y ladrar yendo de un lugar a otro, hasta que Fabián llegó hasta donde estaba la chica, quien no cesaba de llorar, Fabián la consuela, pues ya estaba perdiendo la razón.

Fabián desde el islote pide que lleven a su perro hasta la parte mas alta y lo lanzaran al río, amarrándole una cuerda al cuello, delgada nomas, decía a gritos, que él la traerá a mí, y amarren otra más gruesa al extremo de la delgada para cruzar el río con la niña, gritaba Fabián, todos atentos pusieron la cuerda delgada a Filpo y trataban de hacer que camine hacia la parte alta, Filpo les mostraba su desagrado, mostrando sus filosos dientes, negándose a hacerles caso.

Fabián desde su posición estirando el brazo ordenaba a Filpo ir a lo alto y tirarse al río, el perro pareció entender y comenzó a caminar con la cuerda atada al cuello hacia lo alto, unos 200 metros más allá del islote, luego mirando el caudal del río hizo dos intentos, lanzándose al caudal perdiéndose de vista, tapado por el agua, apareciendo, mientras Fabián le gritaba, llamándolo por su nombre, Filpo comenzó a luchar contra corriente, nadando, mientras la corriente lo arrastraba, finalmente llegó al islote alborozado, se acercó a su amo, Fabián; parándose en dos patas, Filpo lamía el rostro de Fabián, este lo abrazó y acarició, luego comenzó a jalar la cuerda hasta tener la gruesa, la que siguió jalando hasta que calculó que era suficiente para la maniobra que había pensado ejecutar. A Filpo le armó un aparejo al entorno de su cuerpo, la que amarró a la cuerda gruesa y le ordenó que se arrojara al agua, a los de la otra orilla les gritaba que jalaran para ayudar a Filpo a cruzar.

Mientras, Fabián templaba el otro extremo de la cuerda, la que iba soltando mientras los de la otra orilla iban (cobrando) jalando la cuerda para si, evitando que la fuerte corriente arrastrara a Filpo hasta que Filpo que hacía lo suyo nadando contra corriente con la cabeza en alto, llegó a la orilla, siendo ovacionado por todos.

Todos alentaban a Fabián pues había comenzado a llover y podía aumentar el caudal de las aguas, ya Fabián había atado a la niña por la cintura y él también se había atado por la cintura haciendo que la niña se prendiera de su espalda y cruzara sus brazos por su cuello, firme y sereno comenzó a ingresar al agua, siempre con su bastón, iba tocando fondo lentamente fue cruzando contra corriente los de la orilla iban templando la cuerda (cobrando) por si Fabián resbalaba y así continuó hasta legar a la orilla, la madre que lloraba a gritos y todos los presentes saludaban y felicitaban a Fabián, agradeciendo su arrojo y valor, de pronto las aguas del río fueron aumentando y todos tuvieron presurosos que correr a ganar altura ante la crecida del caudal, cuando mojaron el islote este ya había desaparecido bajo las aguas del caudaloso río.

FABIÁN REALIZA UN VIAJE MISTERIOSO

Y así don Fabián, un personaje enigmático, solitario, no dejaba de sorprender a los moradores, pues en una oportunidad desapareció con su perro Filpo del lugar por casi un mes, los lugareños al no verlo lo fueron a buscar a su choza, pues pensaban que le podía haber pasado lo peor, y así fueron pasando los días hasta que lo vieron venir un día determinado, sucio, agotado, dijo venir de las alturas y que había caminado sólo muchos días, comiendo frutos de las alturas y hasta vegetales naturales, había tomado agua en las cochas formadas por las lluvias donde los animales salvajes beben y así en todo momento sintió que a su lado habían muchos más pues parecía que todos esperaban que él caminara para seguirlo, dijo.

Según él todo comenzó cuando por buscar leña (palos de plantas silvestres) que le sirvieran para hacer fuego y cocinar, luego de subir por más de dos horas cuesta arriba, resbaló y cayó rodando hacia una hondonada, de pronto le pareció que flotaba avanzando por un túnel oscuro, sin poder detenerse, pues todo estaba tan oscuro, silencioso y frío que se aferraba a su bastón y a Filpo para protegerlos, olvidando su rara posesión, escuchaba ruidos ininteligibles, sin poderlos identificar y Filpo no dejaba de soltar un aullido débil, prolongado y lastimero; de repente sintió caer y rodar por una pendiente, terminando tendido de espaldas mirando el firmamento lleno de estrellas y una luna llena que le permitía cierta visión, brindándole confianza, aunque no sabía en el lugar en que se encontraba pudo apreciar a algunos animales pastando (reses) pues el pasto era bastante alto y abundante, luego de unos minutos tomó la decisión de dormir en el mismo lugar, hasta que amaneciera, para poderse orientar.

Lo despertó un fuerte sol, tomó su vara y comenzó a caminar tratando de bajar a lugar más plano, Filpo ladraba y se encaminaba cuesta arriba, él lo llamaba pero Filpo insistía en ir adelante.

Se puso a meditar y sintió a su entorno cierto alboroto casi imperceptible y así se acercó a Filpo para tratar de convencerlo que lo siguiera, logró calmarlo pero Filpo siempre caminaba delante de Fabián, pues parecía temer algo, que los seguía.

Insistió en traerlo a Filpo, pero no cedió en su empeño de ir cuesta arriba, avanzando corto trecho, se paraba, ladraba y seguía, lento, siempre mirando a Fabián, y así caminaron todo el día hasta que llegó la noche, hambrientos y sedientos buscaron donde pasar la noche, en la falda del cerro; incrustada en el cerro vio una enorme piedra sólida y fuerte, cuya cresta proporcionaba una cavidad donde podían cobijarse él y Filpo, y así lo decidió Fabián, sintiendo a su entorno un ambiente calmo y algo misterioso.

Así pasó la noche, al día siguiente siguieron caminando y llegando a un camino que se veía usado con continuidad y decidió pasar la noche en el, como era bastante escampado y la tierra era arcillosa y suave, escarbó un hoyo no muy profundo y al borde lo rodeó de piedras y hierbas para cubrirse del aire y el frió, así pasaron la noche, al aclarar el día vieron a un viajero que venía a caballo, con dos acémilas con carga, Fabián le preguntó a dónde se dirigía; le contestó a Ocaña, un pueblo que Fabián sabía era distante.

Fabián le dijo que estaba desorientado, sin mencionar nada de lo que le había sucedido por suerte el viajero conocía muy bien todo el territorio, orientándolo para que continuara su camino.

Viéndolo sin alimento ni agua le regaló un molde de queso, cancha y agua en un odre pequeño (depósito de cuero) y así se despidieron deseándose suerte.

Así pasaron muchos días y noches, siempre acompañados de un tropel abstracto, Fabián sentía su presencia, más no los veía y Filpo su fiel perro, prefería ir delante de él, cabeza gacha y cuando miraba hacia Fabián (atrás) soltaba aullidos lastimeros.

Fabián comenzó a sospechar que fuera lo que fuera había caído con él y querían regresar tanto como él, al lugar de origen acostumbrado ya, lo tomó con calma, seguro que llegaría en pocos días más, pues en el camino se encontró con unos arrieros que le confirmaron que iba en la dirección correcta y le proporcionaron alimentos y así después de 30 días de caminar durmiendo en las noches, llegó finalmente al pueblo de Ailapampa, sin poderse explicar que pasó, y cada vez que les refería esto a los lugareños, por las miradas de sorna y las burlas que le hacían, se prometía a sí mismo no volverlo a contar.

DESAPARICIÓN DE FABIÁN

Es así como a mi corta edad conocí a este enigmático personaje, más nunca se supo de él, pues nadie lo vio morir y menos participaron de su velorio.

Sólo quedan algunos vestigios de su vivienda bastante deteriorada por el tiempo, las lluvias y los vientos.

miércoles, 30 de marzo de 2011

EL SEÑOR TODO LO PUEDE




Hace ya 47 años, recorriendo la Av. Venezuela, del Callao, primer puerto del Perú hacia Lima, la capital del Perú, en el cruce de las avenidas Venezuela y Faucett, que en esos tiempos no tenía semáforo alguno y las avenidas aún eran pistas angostas, a los costados era tierra y todo estaba circundado aún por tierra cubierta de vegetales entre ellos grama y pasto alto, siendo pues, una zona bastante amplia. Es así como viniendo por la Av. Venezuela del Callao, a unos 200 metros antes del cruce con la Av. Faucett a u nos 100 kms de velocidad, el auto era un Toyota del año 1963, modelo Tiara (auto pequeño para la época) los autos que venían por Faucett, se habían detenido, era el momento de acelerar para cruzar, cuando pude ver que se levantaba una polvareda al costado de los autos detenidos, logré distinguir un auto grande que a alta veloci dad trataba de ganarme el cruce, en una reacción rápida en segundos decidí pisar el freno, tomarme fuerte del timón y pegar el cuerpo con fuerza al espaldar de mi asiento, pues el impacto era eminente y así fue, el vehículo marca Playmout que era un vehículo grande y pesado en comparación al mío que pesaba la tercera parte del otro y medía la mitad, lo impacté casi al centro. Después del impacto cobré lucidez, me vi mirando al Callao, pues mi vehículo había dado un giro de 90 grados y debió ser en el aire pues de lo contrario se hubiera volteado, pues mantenía su posición sobre sus cuatro ruedas. El vehículo impactado por mi auto, después de dar dos vueltas de campana terminó de costado en la “chacra” por decirlo así, es el caso que comenzaron a pararse los vehículos y la gente a aglomerarse, corrí al vehículo impactado, para prestar ayuda, es así que cuando me acerco estaba un señor, desconocido para mí, sobre el vehículo que se mantenía de costado y trataba de sacar una señora que con sus brazos en alto trataba de salir, y el señor parado sobre la carrocería hacía esfuerzos por levantarla, sin lograrlo, entonces viendo esta situación me eché y con mis brazos traté de abrazar a la señora para levantarla y el señor este airadamente me gritó, que la soltara que era su señora, acto seguido la solté y él también, cayendo aparatosamente dentro del vehículo, la señora en mención, acto seguido me bajé del vehículo a donde treparon otros, pues habían niños y otras personas atrapadas dentro del vehículo aunque algunos ya habían salido. Es así como finalmente llegó un patrullero y me trasladó al puesto policial del distrito de La Perla, aun me mantenía nervioso por el accidente, llegamos a la comisaría que en esa época se encontraba en la Av. La Paz, dos cuadras antes de llegar a la Av. Santa Rosa, recuero que me atendió un sargento de apellido Ávalos, era el jefe comisario en aquel entonces, me hizo pasar a su oficina, luego de salir el señor que en el accidente me había recriminado por tratar de ayudar a salir a su señora del vehículo siniestrado. El señor comisario tratándome con amabilidad me dijo que estaban tratando de ubicar al chofer pues creían según le había manifestado el señor que estuvo con él en la oficina, lo habían trasladado a un hospital según manifestó debía estar herido (por lo que ordenó me tomaran mi manifestación), a lo que yo le sugerí que era prácticamente imposible, pues al único que logré ver en el teatro del accidente y salir del vehículo fue al señor con el que él había conversado. El sargento me quedó mirando, hizo algunas llamadas por teléfono, pero antes ordenó a su sub alterno que no se retire el mencionado señor por ningún motivo.

Luego de unos minutos el sargento me preguntó: ¿estás seguro que él venía manejando?, yo le dije: sí, no hay otro, él es; a lo que me contestó, bastante mortificado: si él es yo lo hago hablar, no te preocupes, espérame afuera; acto seguido se paró y salió a la puerta, invitando a pasar al sospechoso, a los diez minutos más o menos, salió el sargento bastante molesto y me dijo: este zamarro ya reconoció que es él y no tiene brevete, viene de recibir a su familia en el aeropuerto, son de Iquitos se han tomado un vino; acto seguido regresó a su oficina y le tomaron su manifestación. Yo solicité el teléfono y llamé a la compañía de seguros El Pacífico pues mi vehículo estaba asegurado, los daños materiales fueron considerables pero no hubo mayores daños físicos, es por ello que el incidente fue con un final feliz. Gracias al Señor que todo lo puede.

martes, 22 de marzo de 2011

CONOCIENDO A CRISTO


Corrían los años del 2005 en el primer puerto del Perú, el Callao, trabajaba para la Empresa Nacional de Puertos ENAPU S.A., venía sufriendo por entonces de fiebres muy altas, siempre en las noches, era en el mes de Febrero. Por esta razón y como tenía seguro social para mi caso me correspondía el Hospital Sabogal, ubicado en el Jr. Colina de Bellavista – vivía en el Jr. Brasil, La Perla, a pocas cuadras del hospital – es así como en una de esas oportunidades me sentí muy afiebrado en horas de la noche, 11 pm, llegué al hospital a emergencia, ingresé a ella, previo los trámites de rigor, atendiéndome un doctor bastante atareado (hasta nervioso diría yo) de unos 50 años de edad, interrogándome sobre qué dolores sentía, tomándome la temperatura, que era 38 grados y líneas, averiguando si era alérgico a algún medicamente, finalmente me extendió una receta en la que se me debía para tomar pastillas, según él para que me baje la fiebre y así retorne a mi domicilio, acudiendo a mi trabajo a las 7:00 a.m., mi horario de salida era las 02:00 p.m.

Sintiéndome agotado me acosté lo más temprano posible, 08:00 p.m. y a eso de las 10:00 p.m. nuevamente me sentí afiebrado, de inmediato acudí al hospital – a emergencia – en esta oportunidad me atendió otro médico a quien le referí la experiencia de la noche anterior, recetándome las mismas pastillas – regresé a mi domicilio ya con mucha preocupación y un malestar bastante agudo – nuevamente acudí a mi trabajo, cumpliendo con el turno, la fiebre bajó, nuevamente, tomando las precauciones más convenientes me acosté temprano, a eso de las 09:00 p.m. me había subido la fiebre, supongo a límites tremendos, pues en la cama mi cuerpo saltaba, recuerdo que mis dos sobrinos jóvenes trataban de controlarme, para que no saltara, lo que les resultaba imposible, y así hasta que llegaron los bomberos con dificultad aprecié el rostro del señor bombero, un hombre alto, joven de unos 30 años, que me comunicó que me iban a llevar al hospital y si podía pararme, ya para ese momento estaba estable, bastante ido, solamente focalizaba mi visión, sin apreciar los entornos, pero sí entendía y razonaba, haciendo los esfuerzos necesarios, me incorporé, logré apreciar que el señor bombero abría sus brazos tratando de ayudarme o evitar que me cayera, preguntándome si podía caminar, pues me iban a llevar al hospital (yo vivía en un segundo piso) respondía que sí, acto seguido comencé a caminar, sintiéndome bastante inseguro, aún no podía apreciar mi entorno y sólo veía fijamente por donde me conducía, mi conciencia era limitada a lo manifestado y es así como teniendo al señor bombero delante de mío supongo (hoy) mi familia detrás, preocupados por mi capacidad para mantenerme de pie baje las escaleras, así llegué a la vereda (calle) de mi domicilio, donde estaba una camilla esperándome, indicándome que debía de acomodarme en ella para que la ambulancia me llevara al hospital, recuerdo que me ayudaron a echarme en la camilla, asegurándome con unas correas, luego no recuerdo cuánto nos demoramos en el trayecto, ni como me bajaron, sólo recuerdo estar frente a un médico, que me hacía las mismas preguntas que me hicieron en las otras oportunidades, más no recuerdo qué explicaciones di, ni qué le manifestaron a mi señora y mis familiares, finalmente me regresaron a mi domicilio, extendiéndome la misma receta que las noches anteriores.

Esa noche me subió la fiebre a tal temperatura que perdía la noción de las cosas y solo recuerdo por episodios que mi señora esposa se esforzaba, secándome el sudor que derramaba profusamente por todo mi cuerpo, en mayor cantidad, del pecho y la espalda podía notar cómo se mojaba los paños que me cambiaban constantemente, y cuando lo exprimían chorreaba el liquido que había absorbido (sudor), según me dijeron mucho después de no haber tenido tal atención podía haberme dado una pulmonía fulminante que hubiera terminado con los días de mi existencia.

La negligencia, la falta de interés, la indolencia medica me llevó a este riesgo, pues ya estaba bajo la responsabilidad de los médicos que me habían atendido; seguramente solo con cinismo me hubieran extendido el certificado médico declarándome muerto

Como dice “de todo hay en las viñas del señor”

Pasada la noche y aun con vida hasta hoy y siempre, agradezco al que todo lo puede. AMEN.

Como a las ocho de la mañana me visitó un médico, amigo, quien me preguntó sobre mi salud, es de suponer que ya estaba informado de los sucesos de la noche, sugiriéndome que fuera al hospital o a su consultorio de inmediato y así lo hice, ingresé al consultorio (es médico cirujano) por lo que tenía que suponer que sabía lo que debía hacer, y es así que luego de echarme en una camilla procedió a presionar en los lados de mis estómago con sus manos, una sobre otra, prensando con sus dedos, primero al lado izquierdo y luego al derecho, cuando efectuó este acto al lado derecho, sentí muy levemente un dolor lejano y casi ausente, al preguntarme si me dolía como lo hizo en la primera oportunidad, fue tan tenue el dolor que podía haber manifestado que no, pero preferí explicarle con detalle lo que sentía, de inmediato me sugirió que debía regresar a emergencia para ser internado, que de ninguna manera podía retirarme a mi domicilio, es así que luego me encontré frente a una señora, médico, según me enteré, jefa del área, de emergencia quien me interrogaba bastante fastidiada e incisiva en sus preguntas, recuerdo, aún, que cuando le manifesté que había “convulsionado”, con cierta ironía y airadamente me dijo ¿Cómo que usted sabe que ha convulsionado? No, usted no puede saber si convulsionó o no, porque el que convulsiona no se puede acordar de nada. En el estado en que me encontraba, bastante disminuido de mis capacidades, no estaba para discusión alguna, y menos de mi estado de salud, finalmente me encontré acostado en uno de los pasillos del Hospital Sabogal, a la espera de ser intervenido quirúrgicamente, se me aplicaba suero a la vena, la primera noche que pasé en el pasillo sudé tanto (supongo que la temperatura corporal me subió, que según mi señora me dice, me veía reducido, pequeño y casi sin movimiento, por lo que esperaba lo peor.

Es así como pasé dos noche, siendo finalmente intervenido en un día determinado y a una hora determinada, recuerdo que apresuradamente llegaron unos señores trabajadores del seguro, quienes me fajaron las piernas hasta los pies, bueno, en fin, según ellos me prepararon para ser operado de la “vesícula” y de una hernia que tenía en el ombligo, precisamente me condujeron a “alta velocidad” en la camilla que ocupaba por unos pasillos, llegando finalmente a la sala de operaciones, donde esperaban tres enfermeras, colocaron la camilla al costado de la “mesa” de operaciones, cuando noté que me trasladarían a la mesa de operaciones les sugerí con palabras y señas, que yo lo haría, sonriendo esperaron mis acciones, siempre atentos a mis movimientos y así lo hice, luego una de las personas que estaban ahí me acercó a la cara una mascarilla que supuse era la anestesia, acto seguido le sugerí que yo mismo lo podía hacer lo mismo, accionando mi mano para tomar la mascarilla que ya estaba sobre mi cara, asintiendo con una sonrisa casi de sorna, dejándome hacerlo, lo que si no puedo precisar qué tiempo, pues debo haberme quedado dormido y ellos deben haber controlado los tiempos necesarios.

Luego, ni se dé que tiempo supongo desperté en una sala con dos camas, una la usaba un paciente según me refirió después con experiencia en estas lides, pues que su mal tenía muchos años, también estaba algo ido, yo tenía necesidad de miccionar (aún tenía los efectos de la anestesia) le pregunté si no veía donde orinar (pero tenemos que considerar que el ciudadano con el que hablaba, estaba quizás igual y peor que yo), me dijo que el baño estaba cerca a la puerta y es así, por razones de principios o cordura mal tomada, me levanté de la cama, tomé el tubo que sostenía unas botellas que estaban conectadas a mi brazo y semi desnudo caminé al baño y efectué el acto de miccionar, regresando a mi cama a acostarme. Por lo mismo lo use en 2 oportunidades más.

Antes de este hecho tuve un sueño muy gratificante y bastante fuerte, pues de pronto me vi ante la presencia de Cristo en la cruz, crucificado aún, la cruz con Cristo crucificado, estaba en el suelo pude ver las heridas y clavos de sus manos y pies pues aun permanecía crucificados y sus costados abiertos y sangrantes, dos mujeres a su cabecera, pues la cruz estaba inclinada ya que el declive del montículo le daba esta posición, dos mujeres dolientes, una tenía la palma de su mano sosteniendo su cabeza (de Cristo) y la otra secaba su sudor y sangre, muy dolientes ellas, a mi llegada no se manifestaron en sentido alguno, y yo me sentía “incorporo” sin cuerpo, al ver a Cristo sentí, un dolor profundo y me preocupé de observar sus heridas fundamentalmente la que tenía en uno de sus costados (la escena para mí era clara, como lo es hasta la fecha) lamentando en silencio lo sucedido a Cristo, dije para mí: pobrecito, cuánto habrá sufrido. Toqué la herida que tenía en el pecho y sentí, el dolor en mis manos y brazo, elevándome sin retirar mis manos de la herida mis brazos se estiraban, mientras que mi cuerpo se eleva.

Según me relatan mis familiares, mi esposa en especial, es que preocupados como estaban querían cuidarme toda la noche, después de mi operación, todos les aseguraron que no, pues había personal, que me cuidarían toda la noche, y por más que presione el timbre que yo lo escuchaba sonar, así como mi compañero de cuarto, no llegó nadie, en toda la noche, lo que de alguna manera contribuyó a que yo cometa el acto imprudente de ir al baño a miccionar con las posteriores malas consecuencias.

Es así que cuando llegó la visita médica, con su séquito de observadores, le reclamé al médico, más no sé si esto sirvió de algo, pues jamás se me dio explicación alguna.

A los tres días me trasladé a mi casa con las precauciones del caso, al quinto día fui a tomar mi baño acostumbrado en la ducha, de la herida que tenía en el ombligo por la hernia operada, salió un flujo de sangre que con el agua corrió por mis extremidades inferiores, provocándome cierto temor y preocupación, lo que comuniqué de inmediato, terminándome de bañarme regresé a mi cama, llamaron al médico amigo (cuyo nombre no puedo señalar, ya que no he sido autorizado), luego de ser auscultado por el médico en mi domicilio, él me sugirió su compromiso de atenderme personalmente en mis curaciones, y así lo hizo por espacio de 20 días, recetándome medicamentos según él muy especiales, contra cualquier tipo de infección.

Acudiendo siempre al hospital Sabogal para el tratamiento y observación de mis heridas. Es así como corolario de estos inconvenientes, tenía que salir de vacaciones en Marzo, me las dieron a partir del 15 de Marzo, estando enfermo corrieron éstas, y cuando me dieron de alta en abril en el Hospital no quisieron reconocerme los días de enfermedad, y perdí los días de vacaciones, viéndome obligado a ingresar a trabajar sin goce de vacaciones hasta el próximo año (todo un acto prepotente contra el derecho de los trabajadores, la vida y la salud). Tras cuernos palos, decían mis abuelos.

Debo una explicación y lo voy a dar:

De acuerdo a lo que me informaron: dicen que lo que tenía era una vesícula encapsulada, significa esto que la vesícula en sí había perdido su forma y constitución, por razones que desconozco, se formó en su entorno una envoltura, capas de no permitir el derrame de las sustancias que esto generalmente contiene ¿Cuándo sucedió? Lo desconozco ¿Cómo sucedió lo desconozco, me dicen que en diez millones de casos, sólo uno se puede salvar.

Es por ello las fiebres, la falta de dolor, la falta de manifestación o síntomas que se presentan en estos casos, lo demás mejor se lo dejamos a los especialistas.

Agradecimiento: al médico que me salvó de morir, por incapacidad e indolencia de los médicos que me atendieron en este singular mal.

miércoles, 26 de enero de 2011

ESCUCHANDO SIN QUERER


Al ingresar a un local de esos bullangueros, acompañado de otros amigos, nos ubicamos al lado de una mesa donde un grupo de amigos libaban algunos tragos para refrescarse, decían y decía…

-No jod…, siempre estás creando situaciones que a nada vienen y nada solucionan.

- Ayer decías que la plata vendrá sola.

-Éste es un copión, no le hagan caso, para copiándose dichos de unos y de otros.
-Ese no es el caso, digo yo, porque sentido para mí si tiene lo que dice.

-Lo que pasa es que él practica lo que otros dicen.
-Bueno, claro, suelta cada barbaridad contra sí mismo, que se olvidan de sus mariconadas.

-No pues, tampoco puede ser así, no es que las suelte porque sí, sino que todo lo calcula y de eso vive.

-Hay tanto tonto útil, que las cosas le salen bien hasta ahora.

-Bien, bien, no le salen, pero cada vez se enreda más y más, mira, pareciera que ya ni se limpia, ni se baña, apesta a m….

-Oye, ni que tu durmieran con él.

-No hombre, si huelo sólo a lociones importadas, como si fuera francés, lo que pasa es que se moja con ellas.

-Bueno, bueno, ya hablamos todos bastante, que se manifieste el preguntado, el acusado, el cochino, el lenguaraz.
Luego de mirarse todos, todos miraron (a) y este tapándose la boca, rizándose su pelo, miró a todos como pidiendo permiso para hablar.

Dijo muy quedo: -Yo no quiero polemizar con nadie y nadie polemiza conmigo, cuando quiero polemizar, ustedes son mis amigos y yo no quiero perderlos, ustedes saben que soy una m…. Cuando hablo permítanme quedarme callado, eso no quiere decir que no me sigan jod---, ja, ja, ja. Sigan, que me siento como gusano en cadáver, sigan porque hasta hoy nadie se atreve a decirme nada, desde rey hasta paje.

-Entonces tú crees que estamos abusando de ti, preguntó uno de ellos.
-No, no, no es eso, creo que son ustedes los únicos que no me temen, porque todos tiemblan para decirme algo, que tales ………., ya casi pierdo el contacto con todos….

-No creas que te tienen miedo, lo que pasa es que eres torpe, insultante, sin razón y sin fines.
-No es para tanto, sólo trato de ganarme los frejoles con la …….. gente ¿Qué de malo tiene eso? Ustedes me critican y dicen que son mis amigos.

-Eso es lo malo, tú dices muy bien la palabra “amigo” pero tú realmente no sabes de amistades, si tú supieras algo de nosotros que te hiciera ganar dinero lo regarías con “ventilador”.

-No, no, no voy a decir nada de ustedes porque estaría probando la regla creada por ustedes, pero como son mis amigos no lo voy a decir, porque con cada uno de ustedes podría ganar algún billetito.
-Ah, nos vamos, porque sino este pendenciero nos va a fregar la tarde.
Acto seguido todos se levantaron y se fueron sin despedirse.

Él les gritó: no se olviden el próximo viernes nos toca en la casa del “renegón”…

viernes, 21 de enero de 2011

EL TREN EN LA CIUDAD


En los años 1975 – 1976, trabajaba en el transporte público de pasajeros –en la ruta 61M… desde La Perla, Aeropuerto, Panamericana Norte, hasta el Estadio de la U, Lima (Breña) paradero final.

Para entonces el transporte público de pasajeros en el Callao ya había sufrido los cambios de vehículos de acuerdo a las proyecciones (antojos) y conveniencias de los funcionarios del Ministerio de Transportes (era el que tenía la administración del servicio público del transporte) gobernaba para entonces el general Velasco Alvarado.

Es el caso que el transporte público en la Provincia Constitucional del Callao, en los años 50, 60, 65, se efectuaba en automóviles (colectivos) tanto en el servicio urbano como en el interurbano (Callao – Lima) tomando la decisión los técnicos del transporte, pues existía el mismo caos en el transporte, que hoy 2011 existe, era necesario que los autos fueran reemplazados por unidades de 12 pasajeros (a los que llamaban micros, hoy los llaman combis) este proceso tomó algunos años en Lima y el Callao.

Ya en 1970 se comenzó a presionar a los transportistas de turno para que sus micros, (hoy combis) se convirtieran e unidades más grandes 20, 21, 27 pasajeros, en el año 1974 el gobierno del general Velasco decide traer 2,000 micros de una capacidad de 20 a 27 pasajeros de marca Dodge (D-300 y D-500) y así se impuso este criterio.

En los años 80 al 90-95, nuevamente se exige que el transporte público de pasajeros se efectúe en las conocidas “combis”, 12 pasajeros, que durante el gobierno de Fujimori significó un gran negocio para pocos importadores, que hicieron “su agosto” en este gran negocio de venta de “combis” usadas (viejas) para el servicio público, coincidiendo con los despidos masivos (dejaron sin trabajo a miles y miles de familias) muchas de ellas vieron en el transporte público de pasajeros una tabla de salvación, perdiendo todo en esta aventura, que siempre es invertir en el transporte público de pasajeros, pues bien hoy en el 2011, nuevamente los administradores del transporte público de pasajeros (hoy son los Municipios Provinciales) disponen cual dictadores, mediante estudios, dicen que los servicios de transporte público de pasajeros deben hacerse en unidades no menor de 20 pasajeros, nuevos o casi nuevos y que los miles de unidades (micros chicos) salgan obligatoriamente de circulación en el servicio público de pasajeros y comienza nuevamente el gran negocio de la compra – venta, de unidades grandes y las seudo empresas existentes, comienzan a adecuarse al gusto de los ufanos administradores del transporte público de pasajeros cuanto durará este “gustito” no se sabe, todo lo relatado pareciera un trabalenguas o una papa verde en la garganta de algún comensal pero así es la historia del transporte público de pasajeros Lima – Callao y hoy año 2011 para los administradores del transporte masivo, los colectivos y los taxi-cholo, no existen y eso que son miles los que van convertidos en corsarios puesto que la autoridad los ve, los usa, pero no los registra ¿Quién o a quienes conviene esta aptitud de las autoridades? Es una incógnita por resolver.

En este marco de sucesos se ubica el relato que a continuación efectuó.

Manejaba un micro D-500 lleno de pasajeros en el año 1976, iba en la Ruta de la Línea 61-M en dirección del Callao a Lima, subía por la Av. Argentina, tomé la Av. Faucett, con dirección al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en el cruce que hasta hoy existe (año 2011), entre la Av. Faucett y la línea del tren, el tren venía de Lima con dirección al Callao, como dije, el micro venía lleno de pasajeros, unos venían parados, otros sentados, la algarabía era disonante y estruendosa, dicharachera, entre bromas y risas, llantos de algunas criaturas, era un cúmulo de alegría y risas.

Pues como dicen, en cada caso único (pues no era normal el comportamiento de los pasajeros ya que no siempre hacen tanto ruido) hay un presagio bueno o malo, casi nunca se sabe hasta que los hechos lo demuestran.

Es así como siento en mi rostro un calor inusual, una brillantez clara e intrusa, girando mi cabeza veo la poderosa figura de una locomotora de tren, que a velocidad venía a embestir el micro que manejaba; hasta hoy no estoy seguro si estaba la locomotora demasiado cerca para evitarla o realmente tenía el tiempo suficiente para cruzar, lo cierto es que el público lanzaba gritos de diferente índole, parándose de sus asientos, apresurándose en tirarse al lado opuesto de donde venía el tren, como queriendo evitar ser los primeros en ser impactados.

Podría decir que tuve pánico, miedo o que algo inusitado me rodeó, permitiéndome tomar una decisión, acelerar el vehículo antes que parar y cruzar ante el tren en décimas de segundos, evitando el impacto, que hubiera sido fatal para todos; puesto que paramos unos 70 metros más adelante la locomotora y sus casi 20 vagones cruzaron a velocidad, la Av. Faucett, perdiéndose a la distancia y hasta hoy no exista nada que garantice la vida de ningún ciudadano al paso de un tren, pues el criterio pareciera que es el que se cruza en el paso del tren tiene y debe morir y que nadie se oponga a este designio, pues no hay responsables, cuando el tren mata y destroza a un ciudadano. Porque de repente resulta demasiado oneroso mantener tranqueras, señalizaciones o algo que evite matar a un ciudadano ¡Amén!.

lunes, 10 de enero de 2011

EN TODA ÉPOCA SE CUECEN HABAS


TODO SE COMPRA TODO SE VENDE

Erase una vez un gran y poderoso señor acostumbrado estaba al mando, más en esta oportunidad el Rey, su señoría le abría encomendado administrar un puerto allá en el oriente donde las olas reventaban hasta en 50 brasas de altura donde las rocas inmensas ellas, soportaban el embate de las aguas mas cobijaban grandes cardúmenes de peces y moluscos y un sinnúmero de especies que sería muy largo de enumerar que hacían el gozo de pescadores y familiares, que en el día a día el alimento lo tenían.

El pueblo en general feliz vivía, al frente una gran Isla, llena de misterios existía eran sus farallones tan altos como inaccesibles, solo conocedores pescadores taimados y de experiencias mil sabían cómo llegar a entrar muchos, muchos, habían muerto en el intento y todos ellos se convertían gracias a sabe Dios qué hechizos y macumbas, en guardianes permanentes de sus encantos, se podía ver a la distancia árboles gigantes, una vegetación tupida abundante, que hacían que al acercarse se sintiera un aire fresco, por más que alumbrara un sol radiante.

En estas inmensas playas se había construido este gran puerto marítimo por donde la producción de sus valles y cañadas e inmensas masas de elevados cerros en sus laderas se cultivaban vegetales y granos que era transportados a los graneros (silos) de la ciudad de IVIS; en el reinado de rey IVIS-TOM hombre justo, guerrero consumado amante de su pueblo es así como nombra a Gran Danes amigo subordinado y gran guerrero siempre al lado del Rey IVIS -TOM en la confianza que administraría bien la producción de la comarca de IDENESTONG que era la principal fuente de aprovisionamiento de IVIS - TON

Es así como Gran Danés asumen el mando y va a vivir al palacete de IDE NESTOG laboriosos, todos trabajaban día y noche, cosechando los productos, unos acarreándolos a grandes Silos, los granos, todos recibían sus compensaciones justas que les permitían vivir con cierta holgura, más no faltaban los ambiciosos ladrones y estafadores infiltrados en la administración es así como llega a los oídos del Gran-Danés que se estaba sustrayendo granos de los silos en combinación con los “barredores” llamados así a los encargados de mantener la limpieza de los silos, Gran Danés hombre de guerras, hombre de armas tomar, decide disfrazarse de mendigo y en una noche oscura silenciosamente se acerca por esos lugares con una talega en la cintura mendigando granos con basura, tres barredores lo golpean, patean, le tiran los granos en la cara del Gran-Danés soportó todo esto haciéndose el mal herido, quedó recostado en uno de los muros de los silos, cuidando no noten su espada y gran cuchillo que portaba y que le hubiera permitido dar fácil cuenta de estos facinerosos, creyendo que el mendigo estaba privado; estos facinerosos hicieron señales con unos cachirulos viendo que en un número indeterminado se acercaban unos cargadores a transportar la basura, más cuál sería su asombro cuando ve que era el mejor grano de los silos que lo estaban transportando, sigiloso fue rodando cerca de los muros de los silos alejándose más y más, para luego seguirlos, amparándose en la oscuridad, hasta verlos llegar a las playas donde habían varios botes, siendo cargados con los granos que iban sustrayendo, por un instante quiso reaccionar y atacar mas pudo su experiencia y cordura, pues por lo menos había identificado a 3 de ellos, que eran personal de confianza, es así como regresa a su palacete, no sin antes darse un baño en las hermosas playas del entorno.

Al día siguiente convoca a los 3 servidores a su presencia que había identificado y les comunican que estaban en sus domicilios, acto seguido llama a sus guardia y con ellos se dirige al domicilio de cada uno de ellos, los guardias tocan las puertas encontrándolos a todos durmiendo, piensa: claro si toda la noche han estado robando, deben estar agotados, regreso a su palacete, ordeno reforzar su seguridad con 4 hombres más de 6 serían 10 hombres los que estarían en guardia permanente, bien armados y con sus caballos listos por cualquier eventualidad en el transcurso del día recibió 2 informes de sus más leales servidores que le comunicaban que productos que venían a los silos habían sido desviados a otro destino dándoles los nombres de los ladrones los que era Mucho Trigo, Come Maíz y Cebada Borracha, esto causó una gran preocupación y decidió informar al Rey IVIS -TOM de los últimos acontecimientos, por si le sucedía algo.

Esa misma noche vestido como mendigo, salió a los lugares de la playa donde le habían informado que estaban robando los granos que venían a los silos a la distancia, ya cerca de la playa, luego de haber caminado casi media hora por la playa, divisa una figura que se sambuia en la cálidas aguas, pensó que se trataría de los ladrones y muy sigiloso, se fue acercando hasta que de pronto vio salir de las aguas una “sirena” piensa él, mas conforme se acercaba, vio que era una hermosa mujer joven ¡no supo que hacer cuando la joven, se agacho cogiendo su ropa en una mano y en la otra una poderosa espada reluciente, amenazante, pregunto quien eres tú, el harapiento mendigo se quedó silencioso dándose vuelta, suplicó perdón y dijo que se iría que no lo matara, ella gritó ¡quieto¡ no te muevas o probaras el filo de mi espada, vistiéndose apresuradamente; el mendigo permaneció quieto más por el impacto que había sufrido al ver tan bella mujer que por temor

Se acercó ella, en la oscuridad en que se encontraban apenas pudo darse cuenta de los harapos que vestía tal señor ¡que porte tenía! pensaba ella ¡como “apestaba”¡ este individuo, calmada, ya, le dijo vete, vete seas quien seas no quiero volver a verte por aquí y el asintiendo con la cabeza, se retiró casi arrastrando un pie, encolerizado por las circunstancias, sin poder decirle nada a tan bella mujer, cuantas palabras se le venían a la mente, todas de admiración a su belleza y así regresó a su palacete, no sin antes prometerse no descansar hasta volver a ver a tan hermosa dama.

De madrugada llamó a su guardia y salieron a cabalgar, subiendo las alturas donde podía divisar parte de los valles y quebradas, los caminos que llevaban a diferentes poblados, a lo lejos venían tres jinetes en brillosos corceles, a cual mejor piensa mas la curiosidad pudo más y ordenó lo sigan, buscando que interceptar a tan distinguidos caballeros, cual sería su sorpresa al reconocer en ellos a los tres facinerosos que se robaban los granos de los silos entreverado con la basura, cruzándose con ellos como si no los conociera, siguiendo su camino en dirección contraria decidiendo ir a visitar a sus leales informantes de la sustracción de granos en el camino y así llegó a los paramos donde vivían estos dos amigos, llegando a sus casas en el campo. Se apeo de su corcel, entregando la riendas a uno de sus acompañantes, ya estaban en el pórtico de la casa los dos amigos, se saludaron con mucho cariño y pasaron a la primera pieza de la casa donde conversaron por más de una hora, salieron los dos amigos a despedirlo, cuando en ese momento se acercaba un jinete en brioso corcel casi corriendo, haciendo que el corcel parara a fuerza de Jaquima, cerca de los tres amigos, reconociendo el Gran-Danés a la dama como la “sirena nocturna” y en efecto estaba muy bien ataviada, con unas botas altas, una blusa casi transparente, una reluciente espada a la cintura y un sombrero de corte fino.

Uno de sus amigos se apresuró a presentarlo como “el amigo del rey” IVIS TOM general de sus ejercitaos y amigo de la casa, diciéndole al gran Danés te presento a mi sobrina, hija de mi hermano TONES – se llama LUNA AZUL y el Gran-Danés pensó: claro es la luna reflejada en el mar, bella y hermosa, inclinándose reverente besando suavemente tan bella mano, saluda a tan bella y hermosa dama.

Retirándose presuroso bastante confundido pero feliz por haberla encontrado e identificado a la dama de la playa. Se enteró que el producto que debían entregar algunos tenedores de tierras eran desviados a poblados cercanos de otros condados, comercializándolos evitando el pago y contribución al erario del condado del Rey IVIS TOM en estos robos que estaban comprometidos 5 productores y los tres facinerosos que ya conocía.

A los días conforme era costumbre nominó a 3 ciudadanos notables y les informo de todo los pormenores y formó la comisión investigadora.

Por nombre tenia: Ventolin, Salvatore y Babilonia encomendándolos que investiguen hasta las últimas consecuencias.

Una noche de luna como ya era costumbre fue de paseo por la playa donde había visto por primera vez a Luna Azul montando su corcel, de repente divisa una figura zambulléndose en las aguas, acelera el paso de su caballo parándose a una distancia prudencial, saliendo Luna Azul de las aguas, cogió sus ropas y tomó su espada y dijo gritando largáis de aquí, os juro que os mataré, a lo que contestó, soy el Gran - Danés amigo de su tío y su padre, no temáis, vestiros os acompañaré si así lo aceptáis, corriendo ella se vistió y pasando cerca de él, montó a su caballo, ya el Gran-Danés estaba de pie, a su lado, solicitándole acompañarla aceptando, ella, pero solo hasta cerca de su casa, pues le hizo saber que su tío ni su padre aceptaban la acompañara, nadie, fuera quien fuera, ante estas circunstancias le pidió visitarla en la mañana y ella gustosa acepto y así pasaban los meses entre visita y visita.

La comisión investigadora no se pronunciaba aun, por lo que ordeno a su guardia traer a su presencia a todos los miembros de la comisión, estos llegarían, presurosos, ataviados con buenas ropas y joyas.

Sin más demora les dijo: quítense toda la ropa también las joyas les hizo dar unas túnicas raídas y viejas, y les dijo: cada pieza que tenga en mis manos deberán decirme, quien se las dio y por qué, de lo contrario os juro serán ahorcados.

Y así fue, levantando una por una las prendas y fueron confesando su procedencia y por qué se las habían dado, finalmente todo quedó claro, Ventolin, Salvatore, Babilonia confesaron haber recibido prebendas para declarar inocentes a los cacos.

Los jefes de la mafia, eran Oso cansado, Mantolin y Forzado los cinco productores que por no contribuir con el rey desviaban sus productos a otras ciudades, eran estúpido, vivazo, tontolin, cretino, rabioso.

Todos fueron apresados y sentenciados a nunca más tener propiedades en el reino del Rey Ivis-Tom, siendo desterrados para siempre. Gran-Danes y Luna-Azul se casaron e hicieron una boda grandiosa, con ayuda del Rey Ivis-Tom quien fue el padrino, todos fueron felices por siempre.

El Rey = Ivis Tom
Amigo y general de los ejércitos = Gran Danes
La novia = Luna Azul
Los ladrones = Mucho trigo, come maíz, cebada bocrracha
Los jefes de la banda = Oso cansado- Mantolin – Forzado
La Comisión = Ventolin – Salvatore – Babilonia
Productores = Entupido – Vivazo – Tontolín –
Ravioso - cretino

viernes, 7 de enero de 2011

Ciudad, mar y sombra


Érase una vez, un gran reinado con historia y sueños, héroes, mártires por miles, victoriosos habían alcanzado su ¡libertad! de un yugo inhumano, el explotador, mal sano dicen que para salvar sus almas y tengan civilización, había que masacrarlos, casi exterminarlos, bueno esto es cosa de tratar en otra oportunidad, hoy estamos sobre lo que sucedió en este condado, hace muchos, muchos años, cuando aun no existían los adelantos de ¡hoy!

Es así como casi este pueblo luchador, victorioso llegó a ser escenario de luchas y pugnas, por el poder y el trono, muchas ambiciones y corrupciones sucedieron a través de los años, muriendo heroicamente muchos por alcanzar justicia y razón, decían que lo que se hereda no es robo, pues bien, parece que así era.

Porque… alguien llamado YA-SE, ideó, calculo tener poder y llegando a instituciones de bien y piadosas cruzó la barrera del anonimato, alcanzando consideraciones y aprecios, YA-SE tenía sus propios planes y ambiciones, conociendo a TODO-PUEDO en su caminar, convinieron en trabajar juntos TODO-PUEDO era un hombre tozudo, corajudo, fanfarrón, maleado, de sonrisa permanente, buen currículo carcelario y otras cosas más.

Se hicieron amigos, amigos de convivencias, uno por corrupto el otro por corsario pero eran tal para cual.

El pueblo seguía creyendo en la bondad y caridad de quien hasta muertos enterraba y así con la maldad de TODO-PUEDO y la ambición e inteligencia de YA-SE fueron desplazando a posibles representantes, justos y necesarios en la conducción de este condado, más TODO-PUEDO fue incrementando su organización, duchos en emboscadas, cuchilleros, ladrones experimentados cuentistas, etc. Sus reuniones eran secretas y sin testigos se murieron a manos de TODO-PUEDO.

Así fueron sumando y eliminando cuanto obstáculo se les presentaba con respecto a sus ambiciones llegando YA SE a tener cargos representativos, dentro del condado que mantenían confiados a sus ciudadanos, manteniendo siempre oculta su amistad y pacto con TODO-,PUEDO. YA-SE realizaba grandes celebraciones, bailes, borracheras, lujurias y vicios para la gente que dirigía TODO-PUEDO

Es así como acuerdan YA-SE y TODO-PUEDO sacar la gente de TODO-PUEDO de túneles y covachas a las calles de la dudad, temerosos tos ciudadanos se guardaban en sus casas, o parcelas, recorrían la ciudad en sus animales cuadrúpedos, obligados por alguna necesidad, prefiriendo siempre transportarse a otros pueblos cercanos 'para abastecerse de bienes o productos necesarios para subsistir aparentemente !a ciudad vivía en la normalidad, pero los espíritus de los ciudadanos se sentían torturados, amenazados; TODO-PUEDO se encargaba de eliminar toda queja hasta que, considerando los avances conseguidos, las fuerzas acumuladas y organizadas para esto, ya la gente de TODO-PUEDO estaban ocupando cargos de seguridad, día y noche usaban la fuerza, públicamente, dicen que para ¡cuidar la ciudad!

Es así como YA-SE llega a ocupar el cargo mes alto en cuanto a los mandos en la ciudad existían, aprovechando de su envestidura para premiar bandas y

Jilgueros de la farándula, corrían drogas y licor, como ríos, decían, humo en abundancia, vicios mil, y para entonces, se habían juntado filibusteros y piratas al entorno de YA-SE ya tenían el control de cantinas, casas de vicios y caminos. Los hombres de TODO-PUEDO eran los que escogían quienes podían trabajar y quienes no, siendo necesario construir diques para racionar y aprovechar el agua, YA-SE, se hizo dueño de todos los diques, y tenían trabajo solo los que recomendaba TODO-PUEDO estableciéndose sistemas que favorecían el robo, la extorsión y la rapiña de los hombres de TODO-PUEDO. Los cultos existentes eran vigilados, sus fieles asaltados decían con soma y mofa: "que las limosnas debían dárselas a ellos, quienes cuchillo en mano las asaltaban y robaban para alegrar al santo", así se referían YO-SE y TODO-PUEDO.

Solo los cultos diabólicos no eran tocados por estos facinerosos de donde eran fíeles creyentes la gran mayoría de la gente de TODO-PUEDO.

'FILIBUSTEROS Y PIRATAS. Las bandas de TODO-PUEDO se mataban unos a otros, en el propio condado de YA-SE como en los que limitaban con él.
Pero todos se refugiaban en el condado de agua y mar, donde contaban con el apoyo de YA-SE,

La corrupción era tal que los caminos eran controlados por recaudadores de YA-SE quienes tenían la doble misión de identificarlos y cobrarles, informando directamente a YA-SE y TODO-PUEDO para de acuerdo a sus fines y perversos intereses actuaran en contra de estos ingenuos visitantes o ciudadanos "oportunamente" y "sabiamente" como así decían estos cretinos. Como sucedido históricamente en algunos pueblos contemporáneos donde los mandantes son corruptos, toman notoriedad y se enriquecen en las empresas y entes que mandan y administran las ciudades fortaleciendo las fuerzas malvadas del dominio.

Es así como quienes se encargaban de la construcción de un dique, eran timados, extorsionados, para que así sobrevivieran los hombres de TODO PUEDO

Los robos en casas, negocios y campiñas se multiplicaron, sin que se encontraran a los culpables, pero-era tan notorio el buen vivir de las gentes de mala catadura que casi eran ellos y solamente ellos los que llenaban calles y plazas.


Por allí se sabia que algunos grupos de los hombres de TODO-PUEDO salían de las fronteras, de los dominios de YA-SE a cometer sus fechorías y eran casados como ratas, colgados sus cuerpos para escarnio de estos malos vecinos.

Pero eso si, ningún pueblo vecino quería alternar o enfrentar a YA-SE, ya conocían de sus maldades y preferían mantener distancia.

Llegó una época de alternancia de representantes llegando por allí el rey YA-VERAS este rey sabía de las maldades de YA-SE pero prefería ignorarías para mantener su poderío ante otros reinados, YA-SE y TODO-PUEDO representaban la fuerza perversa de dominio, capaz de enfrentar a los otros ejércitos con ventaja, entre bambalinas y media noche. El rey YA-VERAS y YA-SE acordaron en un acto público firmar una bula donde • señalaban en diferentes párrafos bien estructurados por gente docta pagada por ellos convenidos, de esa época donde ofrecían y se comprometían a limpiar la ciudad de ladrones extorsionadores y cuanto hombre de mal vivir hubiera dado trabajo, y pan en abundancia para todos, etc. Fue un acto grandioso, obligaron al pueblo a asistir, tomar, comer, era muy mal visto el que no asistía. Todos los piratas, filibusteros y corsarios estuvieron presentes luciendo espadas y cuchillos relucientes, todos nuevos regalo del rey; decían en voz muy baja y así se consolidó el poder de YA-SE y TODO-PUEDO y su gente, gozaban y se regocijaban como chanchos en lodo podrido. De allí en adelante era la gente de TODO-PUEDO la que repartía las obras en los diques, cobrando fuertes cupos, y su gente cobraba sueldos sin trabajar y pobre el que no lo aceptara, era su fin económico, o bueno decían que podrían perderla vida mientras que los pueblos que limitaban con la ciudad mar-sombra progresaban y sus ciudadanos, gozaban sanamente. Los ciudadanos de mar y sombra, vivían en la zozobra el hambre y la desocupación, manteniendo siempre su fe, en Dios con la esperanza que algún día todo cambiaría.